Nada mejor para retomar, que una tapa dulce de algo que está tan solicitado últimamente, el membrillo, receta que ya os mostré en su día y que siguiendo el enlace podéis refrescar la memoria. Siendo la temporada, aquí os propongo una receta muy sencilla, pero que no dejará de sorprender a nadie. El membrillo que utilizo, es membrillo casero, elaborado con la receta mencionada, y es que no hay nada mejor que hacérselo uno mismo. Además, es un producto muy poco perecedero, debido a su alto contenido en azúcares y la ausencia de líquido, así que podéis mantenerlo en la nevera por mucho tiempo.

Vamos con la receta;

Ingredientes:

  • Membrillo casero
  • Queso fresco
  • Torrijas caseras (hechas con antelación)

Proceso:

Lo único que tendremos que hacer, será utilizar como soporte una porción adecuada al tamaño que queramos darle a nuestra tapa, encima colocaremos el queso fresco cortado de la misma forma y respetando las proporciones, encima colocaremos el membrillo y……. ya está.

A continuación os doy algunos consejos y variaciones de ésta tapa.

TRUCOS DE COCINA:

  • No te excedas en la cantidad, es mejor repetir que no poderla terminar.
  • Puedes probar a utilizar otro tipo de queso que tengas por la nevera, al igual que utilizamos queso fresco, le puede ir igual de bien un queso curado o semi.
  • Para que la base de las torrijas nos de buen resultado, deberemos elaborarlas con antelación, esto nos ayudará a cortarlas mejor y que no se destrocen.
  • Si no tienes torrijas o no te apetece hacerlas, prueba con pan de especias, bizcochos, crackers, o soportes similares.
  • Si quieres, puedes convertir ésta tapa en postre, elabora una salsa de frutas (mango, naranja, manzana, etc), y sobre el plato vierte un poco de ésta salsa, coloca el trifásico de un tamaño mayor, y espolvorea unos frutos secos por encima…….la cosa cambia.
  • Ésta tapa, además de servir de postre en un tapeo, puede acompañar el café estupendamente.

Que aproveche ¡¡¡