Un plato muy recomendable para estas fechas. La carne de ternera de Ávila suele ser muy jugosa y sabrosa, se trata de un animal que se destina al sacrificio cuando tiene una edad máxima de diez meses, y que ha permanecido mamando de la madre durante este periodo de tiempo, gracias a esto se consigue una carne de color rosa brillante, una grasa de color blanco, consistente, pero con una textura fina. Es una carne que suele gustar a los que no son muy carnívoros. Lo único que tendremos que tener en cuenta es que, al no ser una carne de un animal adulto, si la tratamos bien quedará muy jugosa, pero si por el contrario la hacemos demasiado, podrá quedarnos seca. Ésto ocurre también con las demás carnes, pero la carne de un animal adulto posee más grasa y ésta suele ser más fuerte, al contrario que la de Ávila que tiene una grasa más fina. Suelen ser carnes lechosas, y por ello más susceptibles de quedar secas.

Vamos a aprender a hacer una carne a la plancha en condiciones

Ingredientes para 4 personas:

  • 800 gr. de carne de ternera de Ávila
  • 8 higos en almíbar o en licor
  • 4 patatas
  • Tomillo, sal en escamas
  • Aceite de oliva virgen

Uno de los pasos más importantes para que una carne a la plancha salga perfecta, es tener la carne a temperatura ambiente 1 hora antes (si hablamos de un buen trozo de lomo, chuletón etc.).

Mientras tanto, confitaremos las patatas:

Pelaremos las patatas, las cortaremos en cubos o como nos de la gana, las sazonaremos y las colocaremos en un cazo cubiertas de aceite de oliva. Las pondremos a fuego lento, si puede ser que no hiervan, para que puedan quedar tiernas, suaves y que no se rompan. Podremos añadir tomillo, romero, vainilla, pimientas, etc. Una vez tiernas, dejar enfriar en el aceite.

Vamos con los higos:

Necesitaremos higos en almíbar, al brandy, al ron o lo más parecido. Los cortaremos por la mitad y reservaremos.

La carne:

Pondremos una sarten a calentar y dejaremos que coja fuerza. Untaremos la carne con aceite de oliva y cuando la sarten esté bien caliente echaremos la carne. NO LA TOCAREMOS hasta que observemos que ya está bien dorada, entonces le daremos la vuelta y repetiremos la misma acción.

Para terminar:

Pondremos una sarten a calentar y cuando esté le añadiremos los cubos de patata con un chorro de aceite de oliva y dejaremos que se doren por todas las caras, las sacaremos y después echaremos los higos que los marcaremos por el lado del corte. Cuando tengamos las dos cosas, colocaremos en el plato las patatas y los higos encima. En la misma sartén, le añadiremos el jugo del frasco de los higos y dejaremos cocer por unos minutos.

Cuando tengamos la carne, podremos presentarla entera o previamente cortada, le añadiremos sal en escamas y un chorrito de aceite de oliva virgen por encima. Sólo nos faltará salsear con el jugo de la sartén los higos y las patatas y servirlo inmediatamente.

IDEAS:

  • Podéis probar a utilizar ciruelas sin hueso o melocotones en licor si no encontráis higos.
  • No tiréis el almíbar de los higos, nos servirá para hacer la salsa, además el dulce le irá muy bien a la carne.
  • Si la carne está templada antes de hacerla, y dorando bien las partes, conseguiréis una pieza de carne bien rustida,jugosa y caliente en su interior.
  • Si carecéis del almíbar de los higos, podréis usar vino tinto, dejando que reduzca considerablemente.