Por fin se ve la luz, tras el manto de frío, los días cortos y tristes, la primavera. Y por eso, la receta de ésta semana es eso, primaveral. Además nos podrá servir como aperitivo, en ensaladas, como tapa, etc. Está claro que no descubrimos nada, pero sí le damos un toque distinto, el jengibre confitado, de por sí no muy usado en nuestro recetario, consigue de una manera excepcional potenciar el sabor del salmón ahumado y perfumarlo con el toque del jengibre, eso sí, al estar confitado, su sabor difiere de lo que sería consumirlo en crudo. Por lo tanto conseguimos una mezcla rotunda entre lo salado y lo dulce, con perfumes a humo y a jengibre.

Vamos con la receta;

Ingredientes:

  • Salmón ahumado
  • Langostinos cocidos
  • ½ endibia
  • 1 Cebolla tierna
  • ½ tomate (opcional)
  • Pimienta negra y sal
  • 1 lima
  • Mayonesa y mostaza en grano
  • 1 lámina de jengibre confitado

Proceso:

Picaremos todos los ingredientes, reservando unas láminas de salmón para el final. Mezclaremos la mayonesa con un poco de mostaza en grano, un poco de lima rallada, pimienta y sal si le hiciese falta. Mezclaremos todo hasta conseguir una pasta manejable, y con la ayuda de dos cucharillas, le daremos forma y colocaremos sobre una cucharita o similar o sobre un pan tostado. Cortaremos cuadraditos de salmón ahumado del que hemos dejado al principio y lo colocaremos sobre el tartare, y por último cortaremos unas láminas de jengibre confitado y se las colocaremos encima. Para dar brillo podremos untar con aceite de oliva el salmón.

IDEAS:

  • Como ya he dicho antes, podremos aplicarlo para unas cuantas cosas, incluso para rellenar pimientos del piquillo, hojaldres, tartaletas o verduras como calabacines o berenjenas.
  • No prescindáis de la lima, puesto que el sabor y el perfume que aporta es imprescindible, en su defecto podéis usar limón.
  • Para encontrar el jengibre confitado lo mejor será acudir a un supermercado oriental.

Hasta pronto.