Prosigo con las fresas, porque ésta semana comprobaremos lo fácil que puede ser sacarle más partido a ésta delicada pero inmejorable fruta. Como ya os conté la semana pasada, la receta de hoy sería más original. Pero no por eso más complicada, haremos un sorbete con las fresas y el vino tinto, y después lo acompañaremos con un queso curado y salado, en éste caso parmesano, y como no, uno de mis frutos secos favoritos, las nueces. Además, utilizaremos las fresas de la receta anterior para elaborar el sorbete. Para ésta receta, no es necesario tener una máquina de hacer helado, os diré cómo podemos elaborar nuestros propios helados, sin estabilizantes, ni conservantes, ni nada de eso. Y si lo que os gusta es cuidaros, comer sano, y además os gustaría tener  un nutricionista a vuestra disposición os recomiendo no pasar por alto ésta magnífica web ;  http://www.megustanlasnueces.com, muy interesante, la verdad.

Comenzamos;Ingredientes para 4 personas:

  • 1 Kg de fresas ya limpias ( sin el rabito) y troceadas o las que nos hayan sobrado de hacer sopa de fresas
  • 1/2 litro de vino tinto
  • 150 gr. de azúcar si son frescas, y 80 gr. si son las de la sopa de fresas
  • 1/4 de cáscara de limón y 1/4 de cáscara de naranja sin la parte blanca
  • 1 ramita de canela, 3 clavos y 4 bolitas de pimienta negra
  • 12 láminas pequeñas y finas de queso parmesano o cualquier otro queso curado
  • 8 nueces peladas
  • menta fresca (opcional)

Proceso:

Lo primero de todo, pondremos el vino a cocer con la canela, la cáscara de naranja y limón, el clavo y la pimienta.

Lo tendremos cociendo de 15 a 20 minutos, cuando haya pasado ese tiempo, quitaremos las cáscaras y las especias y añadiremos el azúcar.

Dejaremos que hierva un minuto y añadiremos las fresas, en éste caso usaremos las fresas que me sobraron de hacer la sopa.

Una vez todo junto, lo dejaremos cocer otros 10 minutos.

Una vez terminado el proceso, probaremos de azúcar para asegurarnos que ésta en su punto, siempre recordando que una vez convertido en helado, no apreciaremos tanto el azúcar, así pues, si está ligeramente dulce, podremos añadir un poquito más. Con la ayuda de una batidora, thermomix, robot de cocina o similar trituraremos el conjunto.

Tendremos la opción de poder colarlo o por el contrario dejarlo tal cual, de ésta forma apreciaremos más la textura de la fresa, incluso las pepitas, por lo tanto quedará más auténtico. Lo meteremos en un recipiente y a congelar.

Y…voilá!!, ya tenemos el sorbete. Sólo nos faltará dejar que se congele totalmente durante 24 horas. Al día siguiente, sólo tendremos que dejar que pierda el primer frío del congelador y trocearlo con la ayuda de una espátula, meterlo en el vaso de la batidora o thermomix, y meterle caña. Una vez triturado y montado con la batidora, podremos servirlo inmediatamente o conservarlo en el congelador como cualquier otro helado.

Con la ayuda de una cuchara, sacaremos una porción, colocaremos las láminas de queso y espolvorearemos las nueces picadas, dejando alguna entera para decorar, la menta lo dejo a vuestra elección, pero le da color al…..postre?, aperitivo?, al dulce para el café? al acompañamiento de una ensalada?, vosotros mismos.

IDEAS:

  • Prueba a hacerlo con melocotones o peras.
  • Igual que hemos usado nueces, también podemos usar otro tipo de fruto seco.
  • Éste sorbete aguanta muy bien en el congelador una vez montado, por lo tanto podrás hacerlo con antelación.
  • Si quieres conseguir un sorbete líquido, añade al principio algo más de vino y resérvalo después sin mezclar con las fresas. Una vez montado el conjunto, podrás mezclarlo con el vino y conseguir así un sorbete digestivo.

Y recuerda, si surgen dudas, ya sabéis donde estoy, así que no hay excusas que valgan, !a cocinar¡.

Espero que os guste y hasta pronto.