Ya está aquí el calor, y por eso, ésta semana y la que viene,  os voy a enseñar cómo sacarle más partido a la fresa, tan presente en ésta época del año. Hoy os muestro como podemos convertir un puñado de fresas, en una sopa fría para postre que nos podrá servir para multitud de aplicaciones en la cocina. Está claro que podemos usar cualquier helado, pero si usáis uno de crema tipo a éste de queso, mejor que mejor. Además, puede salirnos muy barato, ya que las fresas que necesitamos no han de estar precisamente perfectas, si no que aunque no estén muy bonitas, el proceso de elaboración no requiere de fresas en perfecto estado, así pues, podremos usar las más baratas. La próxima semana os sorprenderé con un postre también de fresas, algo más original, así que, muy al loro, y a cocinar. Vamos con la receta:

Ingredientes para 6 personas:

Para la sopa de fresas

  • 1 Kg. de fresas
  • 250 gr. de azúcar

Para el helado de queso

  • 500 gr. de queso de untar tipo “phyladelphia”
  • 150 gr. de queso curado
  • 250 gr. de nata líquida
  • 160 gr. de azúcar

Proceso:

Lo primero de todo lavaremos las fresas y las despojaremos del rabito, las trocearemos a cuartos y las mezclaremos con el azúcar y las pondremos en un bol. Pondremos a cocer una cacerola con agua y cuando empiece a hervir, bajaremos el fuego y pondremos el bol encima ( baño maría), durante 1 hora, durante ese tiempo no tocaremos las fresas prácticamente nada, al cabo de ese tiempo las retiraremos del fuego, colaremos las fresas, y muy importante, no prensaremos ni removeremos las fresas a la hora de colarlas, porque lo que buscamos es que quede una sopa cristalina y no turbia, la pulpa de las fresas se puede aprovechar para hacer mermeladas, batidos o salsas para postres, la sopa la meteremos a la nevera para que se enfríe del todo. Para el helado de queso, montaremos la nata con el azúcar hasta dejarla montada casi del todo, cuando esté le añadiremos el queso de untar y el queso curado rallado, removeremos bien de arriba abajo para que la nata no se baje, y lo meteremos al congelador. A la hora de servir, sacaremos 2 bolas de helado de queso y las pondremos en el fondo del plato (plato hondo), seguidamente añadiremos la sopa de fresas y listo.

IDEAS:

  • Es un buen postre para dar salida a las fresas que se nos estén poniendo malas en la nevera.
  • Cuanto más lenta sea la cocción al baño maría, más aromas y sabores conservará, incluso el color lo tendrá más llamativo, es decir, lograr que la cocción ronde los 80ºC.
  • Prueba a congelar la sopa de fresas que te sobre y después tritúrala con la batidora, conseguirás un sorbete de fresas espectacular.
  • Sirve la sopa muy fría y combina los sabores sin equivocarte, ya que si utilizas un helado que se apodera total o parcialmente del sabor de la sopa de fresas, no habrá servido de nada el haber hecho bien la sopa, puedes probar con sabores como vainilla, chocolate (suave, con leche), stracciatella, etc.
  • No tires la pulpa de las fresas que te sobre, la próxima semana, te enseñaré lo que puedes hacer con ella.