No hay como un postre de los de siempre, bien hecho, para terminar una buena cena o comida. Además sabiendo la proporción básica de ingredientes, podremos hacer diferentes versiones y con distintas frutas, aunque está claro que la manzana es la fruta por excelencia en ésta preparación. Vamos con la receta: Ingredientes para 4 personas:

  • 1 Kg. de manzanas “Golden”, “Fuji”, reineta o similar
  • 1 litro de nata fresca 35% M.G
  • 8 huevos frescos
  • 150 gr. de azúcar y otros 50 gr. para asar las manzanas
  • 50 gr. de mantequilla

Proceso:

Pelaremos las manzanas, las descorazonaremos y las cortaremos en gajos (8 o 10 por manzana). Las colocaremos en una bandeja con la mantequilla y los 50 gr. de azúcar por encima. las meteremos al horno a 160ºC y de vez en cuando, removeremos. Dejaremos que se asen y se caramelicen, pero sin dejar que queden muy tiernas, es decir, que conserven su textura.

En un bol, mezclaremos la nata, los huevos y los 150 gr. de azúcar, mezclaremos bien hasta que el azúcar esté disuelto. Una vez que la manzana esté asada, la colocaremos en los moldes.

Seguidamente, precalentaremos el horno a 160ºC, y verteremos la nata, huevos y azúcar en los moldes, removiendo con una cuchara si no queremos que quede la manzana en la parte superior del molde una vez terminado. Cuando esté terminado todo el conjunto, taparemos con papel de plata la parte superior del molde y añadiremos agua a la bandeja para cocinarlo al “baño maría” y lo meteremos al horno.

Estará en el horno alrededor de 40 a 60 minutos, pero todo dependerá del molde y la cantidad. la mejor manera será comprobarlo con un cuchillo pequeño, introduciéndolo en el interior, si sale totalmente limpio, lo sacaremos. Cuando esté cuajado del todo lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente sin sacar los moldes del agua.

IDEAS:

  • Prueba a hacerlo con peras, mango, zanahoria, melocotón, etc.
  • Puedes hacer un poco de caramelo y colocarlo en el fondo del molde antes de echar la manzana, quedará más auténtico.
  • Prueba a añadirle vainilla natural a la nata, infusionándola primero.
  • Para convertirlo en un puding más clásico, puedes añadirle trozos de bizcocho.