Naranjas confitadas

Bueno, la receta es sencilla, pero hay que hacerla bien, sobre todo para que nos pueda aguantar bastante tiempo en la nevera. Lo primero de todo, lavaremos las naranjas y les quitaremos la piel evitando rascar lo blanco, ya que amarga.

Cáscara de naranja en rectángulos

En una tabla, cortaremos la piel en rectángulos iguales y con la ayuda de un cuchillo muy bien afilado y un poco de destreza, tendremos que cortar la piel en juliana más bien fina y uniforme, aunque también podríamos cortarla en rombos, cuadrados, bastones, etc. Pero siempre algo que sea fácil de comer.

Corte en juliana de cáscara de naranja

Después pondremos un cazo con agua a cocer, y cuando hierva añadiremos las cáscaras de naranja, en cuanto vuelva a hervir, las sacaremos rápidamente. Ésto lo hacemos, para evitar que amargue demasiado y pierda fuerza.

Cáscara de naranja blanqueada

En otro cazo, pondremos agua y azúcar ( almíbar t.p.t) a partes iguales y pondremos a cocer, aproximadamente de 30 a 45 minutos.

Almíbar TPT

Esperaremos ese tiempo, y empezaremos a comprobar “el punto de bola” que nos hace falta para ésta preparación, para eso necesitaremos nuestros dedos, así que con cuidado. Primero, con la ayuda de una cuchara de madera cogeremos un poco de almíbar y cuando haya perdido un poco de temperatura, lo colocaremos entre las 2 yemas de los dedos. Comenzaremos a apretar y soltar, entonces, si se mantiene un hilo estable entre las 2 yemas de los dedos, ya estará listo, si no, lo dejaremos hasta que llegue el momento.

Punto de bola

Una vez que tengamos la naranja escaldada en el agua hirviendo, y el punto de bola en el almíbar, pasaremos a echar las cáscaras de naranja en el almíbar y las dejaremos cocer hasta que al probarlas estén tiernas, no más tiempo. A veces, de mover la naranja y el azúcar, es probable que se nos “encalle” el azúcar. Lo mejor para solucionarlo es sin duda exprimir un limón y dejar que hierva, problema solucionado ya que el limón estabiliza el punto de cristalización del azúcar. También es posible que el mismo día que lo hacemos no notemos nada raro y al día siguiente y estando en la nevera, nos encontremos con un bloque azucarado, seguiremos los mismos pasos que antes y ya está.

Aplicaciones de ésta receta al mundo real; complemento para casi cualquier postre en su justa medida, para decorar pasteles, tartas, bombones, para añadir en un aliño de ensalada, para acompañar con un queso de cabra, cabrales, etc.,para combinar cualquier chocolate sea la textura o la forma que sea, para conseguir una buena salsa de naranja para un pato o pollo mezclándola con un jugo de carne, etc, etc.

Modo de conservación; la mejor manera de conservar ésta preparación será conservando la naranja en un plástico hermético en la nevera. También podremos hacer nuestra propia conserva, como si de una mermelada se tratara. No veo conveniente congelarla, ya que en la nevera aguanta perfectamente varios meses.

Otros;

  • Al igual que lo hemos hecho con naranjas, podremos hacerlo con limones, pomelos, limas o cualquier otro cítrico.
  • Para darle un toque más personal, podremos añadirle algún tipo de especia para perfumar como puede ser la pimienta negra, el clavo, las bayas de enebro, la pimienta de Jamaica, la canela etc.
  • Si queremos evitar los trozos de naranja y lo queremos usar para salsear, no tendremos más que triturarlo con la batidora o thermomix.Naranja confitada

Espero que os guste y un saludo a todo el mundo.