Lo primero que debemos saber hacer a la hora de innovar, idear, pensar o reinventar un plato, es lo que yo llamo “estabilizar un plato”, si es verdad que debemos tener unos pequeños conocimientos de cocina y mucha práctica además de ganas de elaborar algo distinto. Lo más importante, debemos partir de la base del plato, en este caso el melocotón, en sí algo fresco y afrutado, pero todo cambia cuando lo caramelizamos, puesto que el nivel de azúcar va a ser más elevado, es ahí donde nuestra imaginación juega un papel fundamental, en éste caso “estabilizamos” el plato mezclando el melocotón con un yogur, es decir, ácido y sin azucarar. Por último, utilizamos un producto sutil pero a la vez con mucho cuerpo, ligeramente especiado que va a ser el que sirva de elemento transmisor (de sabores), como bien sabéis, la grasa, el aceite, son verdaderos productos con un poder muy elevado a la hora de transmitir los sabores, de ahí que una paella sin “grasita“, no es paella.

Por lo tanto, nos queda  ésto; dulce-ácido-graso. Si llegamos a conseguir controlar ésto, estaremos más cerca de poder desarrollar platos más originales y no por ello desvirtuados.

Vamos con la receta:

Necesitaremos 2 melocotones más bien maduros pero sin llegar a estar  blandos,  1 yogur griego sin azúcar,100ml de aceite de oliva virgen, 1/2 rama de vainilla natural, 150 gr, de azúcar, 2 naranjas, 80 gr. de mantequilla, clavo y pimienta negra.

Pelaremos los melocotones, les quitaremos el hueso y los cortaremos a gajos. En una sartén pondremos a calentar la mantequilla, una vez caliente echaremos el clavo, la pimienta y los melocotones. Dejaremos que se doren ligeramente por ambos lados, en ese momento añadiremos el azúcar, removeremos un poco y los retiraremos. Dejaremos que el azúcar que ha quedado en la sartén se ponga un poco rubio y justo después añadiremos el zumo de las 2 naranjas, dejaremos que hierva hasta que la salsa espese lo suficiente y cuando esté lista, volveremos a echar los melocotones y dejaremos que dé un pequeño hervor. Dejaremos enfriar.

Para el aceite de vainilla, colocaremos el aceite y la rama de vainilla abierta por la mitad y rascada(con la ayuda de la punta del cuchillo rascaremos los puntos negros del interior), y lo pondremos a fuego muy lento alrededor de 30 minutos procurando que no hierva, después reservaremos.

Para terminar, primero colocaremos el yogur previamente batido con una cuchara sin nada de azúcar en el fondo del plato, luego colocaremos el melocotón a gajos y por último añadiremos el aceite de vainilla.

IDEAS-

Ésta preparación nos va a permitir usar otro tipo de frutas como por ejemplo, la manzana, la papaya, el mango, la pera, etc.

Las especias no son necesarias, y además podremos cambiarlas por canela, pimienta de Jamaica, bayas de enebro, etc.

El melocotón podremos servirlo totalmente frío o tibio, en ésta última forma notaremos más las especias.

Lo que nos sobre de fruta caramelizada podremos usarlo para hacer conserva, y si le añadimos un licor, al cabo del tiempo ganará muchísimo.