La legumbre, tan necesaria en nuestra dieta, hoy protagoniza nuestra receta. En este caso la judía, la que he usado es de Asturias, y quien no haya probado las judías con almejas, no sabe lo que se ha perdido. La almeja es fina. La verdad es que se necesitan pocos ingredientes para realizar el plato, y no necesariamente las alubias tienen que ser asturianas, con denominación de origen, o las almejas tienen porque ser de las mejores. Si es verdad que os recomendaría que no uséis chirlas, ya que su pequeño tamaño no aportará mucha gracia, pero si mucha cáscara pero podéis usar almeja terciada, que relación calidad-precio, dará buen resultado. Para los que tienen problemas con los gases, y no quieren dejar de disfrutar de un buen plato de legumbre, os recomiendo añadir al guiso algo de hierbas o especias carminativas, que por sus propiedades harán de un buen plato de legumbres una mejor digestión. Entre ellas, las más conocidas son el laurel, el comino, nuez moscada, tomillo, romero, hierbabuena, eneldo, jenjibre, anís, entre otras.

Vamos con la receta:

Ingredientes para 4 personas:

Para las judías;

  • 400 gr. de judías, alubias, judiones, etc.
  • 3 dientes de ajo,1 zanahoria, 1 calabacín, 1 pimiento verde, 1/2  pimiento rojo y 1/2 cebolla y una hoja de laurel.
  • Agua, sal y aceite de oliva virgen.

Para las almejas;

  • 200 gr. de almeja terciada
  • 1/2 cebolla tierna
  • 3 dientes de ajo
  • 150 ml. de vino blanco
  • 1 cucharada de harina
  • Agua o caldo de pescado

Lo primero de todo, tendremos que poner las judías el día de antes a remojo.

Si el agua de grifo es muy dura y contiene mucha cal, usaremos agua mineral. Como requisito indispensable para cualquier judía, debemos ponerlas a remojo con agua fría y nada más.

Al día siguiente escurriremos el agua y si hiciese falta las lavaremos. En una olla baja y ancha, colocaremos la judías con unos dientes de ajo, una hoja de laurel y cubriremos las judías con agua y un poco más.

Después, picaremos en trozos pequeños, la zanahoria, el calabacín, el puerro, el pimiento rojo y verde y la cebolla. Añadiremos todo a la olla con un chorrito de aceite de oliva virgen y pondremos a cocer a fuego lento.

En un recipiente más bien bajo, y con agua tibia echaremos las almejas con un buen puñado de sal y las dejaremos 1/2 hora, hasta que se limpien, después les daremos varios lavados hasta dejarlas bien limpias.

En otra olla, rehogaremos un poco de cebolla hasta que quede transparente, después un poco de ajo picado. Seguidamente echaremos un poco de harina(poco), y un buen chorro de vino blanco. Dejaremos cocer hasta que reduzca y después añadiremos agua o caldo de pescado. Dejaremos cocer lo justo para que se abran todas las almejas. Con un colador, retiraremos las almejas y dejaremos cocer el guiso 10 minutos más. A lo largo de la cocción las alubias irán absorbiendo el agua, así que usaremos el caldo de las almejas para ir añadiendo de poco en poco hasta dejar la consistencia que buscamos.

Una vez la judía está bien cocida, añadiremos las almejas y dejaremos que dé un pequeño hervor.

Cuando haya cocido todo el conjunto, pondremos a punto de sal (no antes), y ya estarán listas para comer.

IDEAS:

  • A lo largo de la cocción, las alubias irán absorviendo el agua, para conseguir una piel más tierna y una carne más mantecosa, iremos “asustando” las judías con el caldo de las almejas, pero interesará que esté frío o tibio para conseguir parar la cocción.
  • Igual que usamos almejas, podremos usar, berberechos, mejillones, vieiras, etc.
  • Os recomiendo usar legumbres del año, y lo mejor para esto es recurrir a la tienda especializada o en la que tengamos constancia de que existe circulación del género.
  • La sal, por norma general en todas las legumbres, la echaremos al final, ya que tiende a endurecer toda la legumbre.