En el resto de España no lo se, pero por aquí por Zaragoza, el frío ya se deja ver, con la ayuda del cierzo o no, pero se nota. Por eso, no hay nada mejor que un buen plato de garbanzos para calentar el cuerpo como se merece, y aún más si lo acompañamos con bogavante. Siendo uno de los clásicos entre los platos de legumbre con pescado o marisco, parece que las alubias con almejas adquieren casi todo el protagonismo, así que hoy os traigo un magnífico plato, preparado por Ángel Bagues, activo colaborador de teayudoacocinar y que será perfecto para una cenita con velas, una comida con los amigos, o un buen plato para éstas navidades. El garbanzo es de una riqueza formidable en lo que a aportes nutritivos se refiere. Es rico en proteínas, en almidón y en lípidos (más que las otras legumbres) sobre todo de ácido oleico y linoleico, que son insaturados y carentes de colesterol. Del mismo modo el garbanzo es un buen aporte de fibra y calorías. Así que, creo que ha llegado el momento de aprender a cocinar esto, ¿no?, vamos con la receta, Ingredientes para 4 personas:

  • 400 gr. de garbanzos (en éste caso de Fuentesaúco)

  • 2 bogavantes vivos
  • 50 gr. de piñones tostados
  • 3 rebanadas de pan frito
  • 1/2 cebolla tierna, 2 zanahorias, 1/2 puerro y 1/2 cabeza de ajos
  • Aceite de oliva virgen, sal, laurel, azafrán y Pimentón dulce (en éste caso, de La Vera)
  • Agua mineral/de grifo y caldo de pescado o marisco.

Lo primero, el día de antes pondremos a hidratar los garbanzos con agua tibia mineral o de grifo un mínimo de 12 horas(asegúrate que tienen suficiente agua, ya que después aumentará su volumen), podremos añadir al remojo una cucharada de bicarbonato para facilitar que se muestren más blandos, técnica que no está demostrada-puedes probar-.

Una vez hidratados, los escurriremos.

Para evitar percances no deseados, trataremos al garbanzo lo mejor que podamos, por eso, primero lo coceremos en agua mineral, con 1/2 cabeza de ajos y 1 hoja de laurel (sin nada de sal) hasta que esté tierno.

Siempre echaremos los garbanzos en un agua hirviendo,y si debemos añadir más agua o caldo, por lo menos tendrá que estar tibio.

Mientras cuecen los garbanzos, picaremos la cebolla, la zanahoria y el puerro a trozos pequeños.

En una olla estrecha y baja, o una sarten pondremos a rehogar las verduras con aceite de oliva a fuego medio.

Y en cuanto las verduras comiencen a estar tiernas, añadiremos el bogavante troceado y las pinzas ligeramente machacadas.

Rehogaremos durante un par de minutos, añadiremos una cucharada de pimentón dulce, rehogaremos rápidamente y sin que se queme añadiremos el caldo de pescado hasta cubrir. Mientras, prepararemos la majada extrayendo el ajo cocido de la 1/2 cabeza que ha cocido con los garbanzos y lo mezclaremos con el pan frito, los piñones tostados y el azafrán.

Trabajaremos bien en el mortero hasta conseguir una pasta. Después, añadiremos un poco del caldo de pescado de la cocción y disolveremos bien. Cuando esté, lo echaremos a las verduras con el bogavante y el caldo de pescado.

En cuanto de el primer hervor, sacaremos el bogavante.

Lo pelaremos y lo reservaremos.

Cuando los garbanzos estén cocidos, los sacaremos del agua, los escurriremos y reservaremos. Una vez que el caldo de pescado con la majada haya reducido y esté sabroso, añadiremos los garbanzos y dejaremos que hiervan con todo al menos 15 minutos. Pondremos a punto de sal y podremos servirlos de 2 formas. Bien añadir el bogavante a los garbanzos y servirlo todo junto, o servir los garbanzos en una sopera,

y en el plato hondo donde lo vayamos a servir, colocar el bogavante caliente, para posteriormente servir los garbanzos alrededor.

TRUCOS DE COCINA:

  • Si te resulta caro utilizar bogavante, puedes usar langostinos, gambones o cualquier marisco similar.
  • La carne de bogavante que te quede muy desmigada, sobre todo la parte de la cabeza, puedes mezclarla directamente con los garbanzos si vas a servirlo por separado, y utilizar la presencia del cuerpo y las pinzas para el fondo del plato.
  • También puedes añadir algún tipo de verduras como las acelgas o las judías verdes.
  • Lo más importante para la buena cocción de los garbanzos es la hidratación de al menos 12 horas, utilizar un buen garbanzo y que a la hora de cocer, el agua esté hirviendo y en ningún momento deje de hacerlo.
  • Para evitar que los garbanzos se encallen-o queden duros sin solución-, sigue los pasos anteriores y añade la sal al final, ya que favorece que la legumbre se endurezca.