Tras la insistencia de David y Pili, unos amigos fanáticos de éste arroz con leche, al fin os muestro la receta. ¿Que qué tiene éste arroz con leche que no tengan los demás?, bueno, lo primero es que es muy sencillo de hacer, lo segundo es que el resultado es excelente y lo tercero es que a diferencia de los demás, éste está hecho con una mezcla de especias que ahora os contaré. Aunque se nos pueda hacer raro, el hecho de llevar especias, debemos de saber que los postres hechos con leche admiten muy bien las especias, de hecho la canela es una de ellas, pero existen más.

Vamos con la receta y os hablaré de las especias.Para la mezcla de especias usaré 4 tipos:

  • La pimienta de Sichuan.

Originaria de China, ya es fácil poderla encontrar en nuestras ciudades. Podemos usarla igual que la pimienta negra, pero con moderación ya que es más potente, picante y aromática.

  • Las bayas de enebro.

Aunque les llamemos bayas, en realidad son una especie de conos femeninos de el arbusto que lleva su mismo nombre. Si queremos aprovechar más su sabor deberemos machacarlas previamente. Es el fruto que da sabor a la ginebra entre otros, y aunque aquí no solemos utilizarla mucho, tiene multitud de aplicaciones.

  • La pimienta de Jamaica.

El fruto del árbol “pimenta dicoica”, originario del sur de México, Cuba y Jamaica. Uno de los ingredientes más característicos de la cocina caribeña y como dato curioso, uno de los más utilizados también en la industria para realizar la salsa barbacoa que todos conocemos.

  • El clavo.

Originario de la Isla de las Especias (Molucas) en Indonesia, como mejor lo conocemos es usado clavado en una cebolla y luego introducido en las lentejas. Es el estambre de la flor del árbol del clavo, y al igual que el laurel o la canela, posee propiedades carminativas gracias a un aceite esencial llamado eugenol, siendo éste muy eficaz contra las flatulencias.

Ingredientes para el arroz.

  • 1 litro de leche
  • 130 gr. de arroz
  • 120 gr. de azúcar
  • 200 gr. de nata
  • Piel de limón o naranja
  • Mezcla de especias, la canela es opcional

Lo primero de todo, prepararemos la mezcla de especias en un infusionador o algo similar para después poder retirarlas sin problema. Pondremos aproximadamente 10 granos de cada clase.

Después, en una olla baja y ancha colocaremos la cáscara de limón, la canela, la mezcla de especias y la mitad de la leche.

Lo pondremos todo a cocer y cuando dé el primer hervor, añadiremos el arroz.

Una vez añadido el arroz, y cuando vuelva a hervir, añadiremos el resto de la leche. Ésto lo hacemos para “asustar” el arroz y facilitar que nos quede más tierno.

Cuando todo el conjunto vuelva a hervir añadiremos la nata. A partir de éste momento, removeremos continuamente con cuchara de madera hasta que casi éste el grano de arroz en su punto. Cuando observemos que ya está casi, le echaremos el azúcar, pero insisto, el azúcar debe de echarse casi al final, ya que la leche con el azúcar dificultaría la cocción de el arroz.

Para saber el punto exacto del arroz, lo probaremos y deberemos notar que el grano está totalmente blando, pero en su punto, en ése momento lo dejaremos un par de minutos más, ya que cuando lo probemos frío de la nevera, si no lo hemos cocido del todo, tendrá una textura parecida a un grano poco cocido. Lo sacaremos de la cacerola y lo pondremos en un recipiente bajo y ancho a poder ser de acero inoxidable y le daremos vueltas de vez en cuando. Cuando se haya enfriado lo meteremos a la nevera, retirando antes la cáscara de limón, la mezcla de especias y la canela.

Considero ésta receta bastante fácil, y si pesamos todos los ingredientes, no falla. Vamos con algunos consejos.

IDEAS:

  • Si no disponemos de todas las especias, podremos sustituirlas por pimienta negra, clavo y canela.
  • Para darle un toque más completo, podremos añadirle a la hora de servir unos daditos de membrillo.
  • Al igual que le hemos puesto cáscara de naranja, podremos añadirle de limón, lima o pomelo, pero eso sí, acordaros de pelar bien la cáscara sin coger la parte blanca para que no amargue.