La receta es bastante sencilla, además de darnos mucho juego al terminar una comida o acompañar el café con golosinas como ésta. He de decir que las nubes de fresa, son eso, nubes de fresa, que nadie confunda las nubes con forma cilíndrica que todos hemos comido de pequeños, en mi tierra “jamones“, que aunque son de un color rosáceo, no son de fresa como todo el mundo piensa, sino de vainilla. Está claro que si queremos conseguir un cierto parecido, tendremos que añadirle azúcar vainillado en lugar del normal, y ya está.

Os presento a Óscar y seguimos con la receta


Hoy cocinamos con Óscar, porque tiene mucho mérito no ser de la profesión y mostrar un interés tan extremo que no deja de sorprenderme. Óscar está continuamente investigando con sus escasos medios (en la cocina de su casa). Lo suyo son los postres, palabras como la de laminero o goloso, le van a la perfección. Mucho de lo que veis en el blog y también de lo que no se ve, es cosa suya, lo suyo son los ordenadores, la programación, el diseño, etc. Y va, y se mete en la cocina, pues eso, el resultado es éste, unas nubes de fresa, pero seguirá cocinando con nosotros, ya que su recetario es bastante amplio y muy atractivo.

Vamos con la receta,

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 sobre de gelatina de fresa en polvo
  • 1 sobre de gelatina neutra en polvo
  • 200 ml. de agua mineral
  • 150 gr. de azúcar normal o vainillado
  • azúcar glass

Proceso:

Pondremos a calentar el agua en un cazo, cuando hierva añadiremos el azúcar y disolveremos bien. Después de que haya hervido y se haya disuelto el azúcar, sacaremos del fuego y añadiremos las gelatinas. Sin parar de remover, batiremos bien hasta que todo esté bien disuelto. Lo colaremos y lo pasaremos a un bol de acero inoxidable. Lo dejaremos alrededor de 1 hora o hasta que empieze a espesar, pero sin que llegue a cuajar. En ése momento c0menzaremos a batir con una varilla o con un robot de cocina hasta conseguir una especie de merengue. Ésta mezcla la verteremos sobre un molde bajo y ancho con un  papel de horno para evitar que se pegue. Lo reservaremos en la nevera hasta el día siguiente. Al día siguiente, lo desmoldaremos, y con un cuchillo o cortapastas le daremos la forma que queramos, y espolvorearemos con azúcar glass.

IDEAS:

  • Puedes probar con gelatina de otros sabores.
  • Para espolvorear el azúcar glass y que las nubes se rebocen bien, prueba a colocar dentro de un recipiente hermético las nubes y el azúcar glass, agita enérgicamente y conseguirás un mejor efecto.
  • Para conservarlos mejor, guárdalos en un lugar seco y bien cerrado.
  • Aún así, procura disfrutar de ellos lo antes posible.

Gracias por todo Óscar, y enhorabuena por tu receta.