Lo más importante en éste plato es que la carne sea de buena calidad. Nos servirá para comenzar una buena cena, de aperitivo, de tapa, para amenizar el picoteo de un partido de fútbol o de lo que se os ocurra. Está claro que es un entrante ligero, y si tenéis una cortafiambres, podréis conservar el cilindro de solomillo en el congelador para poder sorprender a las visitas inesperadas con un carpaccio al momento. Es un plato sencillo que da muy buenos resultados, además nos permite congelarlo una vez cortado y puesto en los platos, de ésta manera podremos tener el primer plato preparado a falta de sacarlo 10 minutos antes del congelador, añadir la guarnición, el aliño, y ya está. Vamos con la receta:

Ingredientes:

  • 300 gr. de solomillo de ternera
  • 50 gr. de rúcula
  • 50 gr. de queso parmesano o grana padano
  • Aceite de oliva, escamas de sal, vinagre de Módena
  • Unas gotas de limón (opcional)
  • Pimienta negra recién molida
  • Hierbas provenzales (tomillo, romero, orégano, etc.)
  • Pan tostado, focaccia, crakers, etc.

Proceso:

El día de antes. Procuraremos usar la parte central del solomillo fresco. Despojado de nervios, rebozaremos la parte exterior con la mezcla de hierbas. Sobre una tabla, estiraremos papel transparente y colocaremos en el centro el solomillo. Comenzaremos a enrollarlo consiguiendo que adquiera una forma cilíndrica y que a la vez no queden huecos ni aire. Entonces lo meteremos al congelador. Al día siguiente, necesitaremos una cortafiambres o un cuchillo bien afilado. Antes de cortarlo, lo sacaremos 20 minutos antes para que pierda frío y sea más fácil de cortar. Una vez pasado ese tiempo lo cortaremos en lonchas muy finas y directamente lo colocaremos en el plato de forma ordenada. En un bol aparte, aliñaremos la rúcula con el aceite de oliva virgen, el vinagre de Módena y la sal. El queso lo cortaremos en virutas finas y reservaremos.

Para terminar, aliñaremos la carne con las escamas de sal, la pimienta recién molida, las gotitas de limón (opcional) y el aceite de oliva virgen. Espolvorearemos las virutas de queso por encima y colocaremos la rúcula aliñada en el centro del plato. Acompañaremos con pan tostado o focaccia.

TRUCOS DE COCINA:

  • No es necesario pasar la carne por las hierbas provenzales, pero si podemos, le daremos un toque muy bueno.
  • Es muy importante que el rulo de carne quede bien prieto para evitar que se deforme y así conseguir círculos perfectos para presentralo en el plato.
  • También puedes usar carne de buey, presa de cerdo ibérica, etc.
  • Sobre todo, deberán ser partes magras y tiernas.
  • Para lograr un carpaccio equilibrado, puedes añadir cualquier tipo de vegetales como la rúcula, los brotes, match, canónigos, etc, frutos secos, almendras, piñones, avellanas, pasas, etc. Un buen aliño, y si te gusta unas gotitas de limón, ralladura de lima, etc.