No hay nada más sano y reconfortante que después de una jornada de trabajo, después de un fin de semana de excesos o después de haber pasado un poquito de frío, meterse entre pecho y espalda un arroz caldoso con borrajas y almejas, que aún con el paso del tiempo, la “nouvelle cuisine” y la comida rápida, continúa vigente en muchos restaurantes, cocinas y memorias gastronómicas. Y es que los platos de cuchara nos trasladan a nuestra época más niña, sus aromas nos traen recuerdos de abuelas y madres, nos transmiten bienestar. Además, usamos la borraja tan apreciada aquí en mi tierra y gran desconocida en el resto. Debo decir que en cuanto a verduras, es mi predilección. Y por cierto, ya sabéis que me gusta que el/la cociner@ disfrute tanto o más que los comensales, así que más abajo os muestro como poder tenerlo todo hecho con antelación, y que la puesta en escena sea magistral. Vamos con la receta;

Ingredientes para 4 personas:

  • 300 gr. de arroz ( de grano gordo o bomba)
  • 1 mata fresca de borrajas
  • 400/500 gr. de almejas frescas
  • Ajo y perejil fresco
  • 1/2 cebolla
  • vino blanco
  • Una pizca de harina
  • Caldo de pescado

Proceso:

Para el arroz, pondremos caldo de pescado a cocer. Necesitaremos una paellera, fuente o similar para poner en el fuego o vitro y que después podamos meterla al horno. La pondremos en el fuego a media fuerza, echaremos aceite de oliva y cuando esté caliente, añadiremos la cebolla picada fina. La rehogaremos evitando que se queme. Cuando esté tierna y transparente, echaremos el arroz que habremos medido anteriormente para después poder medir el caldo. Rehogaremos el arroz con la cebolla unos 3 minutos, y entonces añadiremos el caldo ya hirviendo (doble de caldo que de arroz a no ser que sea arroz bomba, entonces debemos echar una medida más según el tipo de arroz). Removeremos bien hasta repartir el arroz uniformemente, cuando hierva, pondremos a punto de sal y justo después lo meteremos al horno precalentado a 180ºC durante 20 minutos. Una vez pasado ese tiempo, lo sacaremos y lo removeremos bien para que se enfríe y no se pase. Reservaremos.

Para las borrajas, las cortaremos a trozos pequeños despojando las hojas pero sin quitarle ningún pelo ni nada parecido, ya que después lo soltará todo en la cocción. El agua de la cocción deberá estar muy salada, cuando hierva echaremos las borrajas ya lavadas y troceadas. En el momento que observemos que están tiernas, las sacaremos a enfriar en agua con hielo para parar la cocción, evitar que se pasen y para conservar la clorofila (evitar que se oxiden y oscurezcan). Las reservaremos en el agua del enfriado.

Para la salsa, echaremos aceite de oliva y lo pondremos a calentar, después añadiremos 3 dientes de ajo picado fino y los rehogaremos a fuego medio sin que se quemen. Cuando aún no se hayan dorado, echaremos una pizca de harina y rehogaremos bien, acto seguido, echaremos un chorrito de vino blanco y en cuanto se evapore, el caldo de pescado. dejaremos que hierva, mientras, las almejas las habremos puesto con antelación a remojo con agua tibia y sal, las escurriremos y las echaremos a la salsa lo justo y necesario para que se abran, no más, entonces, las sacaremos y reservaremos. Dejaremos cocer la salsa unos 20 minutos, entonces, rectificaremos de sal y la dejaremos en su punto. reservaremos.

Para terminar, en un plato sopero o similar, colocaremos el arroz, la borraja, las almejas, y el perejil fresco picado. Con el caldo bien caliente, regaremos el conjunto hasta cubrir. Servir inmediatamente.

Consejos de cocina:

  • Daos cuenta que ésta preparación, nos permite tener el plato hecho con antelación, tener todos los ingredientes en su punto y además no desperdiciaremos nada, ya que hasta las almejas habran soltado todo su sabor en la salsa.
  • Puedes probar también a usar mejillones de roca, sale buenísimo éste plato.
  • También puedes optar por añadir el arroz crudo cuando tengas la salsa y después añadir las borrajas y almejas, pero tiene algo negativo, si no os lo coméis todo, al final el arroz se pasará. De la otra manera, todo lo que sobre, podrás comértelo otro día exactamente igual y en su punto que el primero.
  • Si vas a consumirlo todo en ese mismo momento, podrás optar por no salar apenas el agua de la cocción de las borrajas y así poderla aprovechar añadiéndola al caldo, dado que si nos lo vamos a comer en ese momento no nos preocupará que la borraja pueda oxidarse.