Ferran Adrià y Francisco Torreblanca fueron ayer investidos doctores honoris causa por la Universidad Politécnica de Valencia entre una multitudinaria acogida. El mundo de la cocina, la gastronomía y el sabor en general, se diplomaban ayer en Valencia.
Me alegro mucho, la verdad, y quizá por quien menos me alegre sea por ellos, ya están “acostumbraos” a que su carrera sea reconocida de una u otra forma. Pero con éste reconocimiento, no sólo ganan ellos, ganamos todos, y al igual que en infinidad de ocasiones hacen de embajadores de la cocina española, en éste caso, abren puertas que antes costaba mucho abrir.
He tenido la suerte de conocer tanto a Ferrán como a Torreblanca en alguno de sus cursos o demostraciones, y os puedo asegurar, que dejan huella, enhorabuena para los dos, y espero poder seguir hablando de ellos durante mucho tiempo, hasta pronto.